En Canadá, y en casi todos los paises desarrollados (de mente, digo), existe una forma de hacer turismo e inmersión cultural muy asequible. El invento tiene varias modalidades: a) propietarios que intercambian su casa por otra en otro país para disfrutar recíprocamente de alojamiento gratuito en las vacaciones; b) propietarios que se quieren ganar un dinero alojando a turistas (funciona como un piso compartido) o alquilan su casa en cuando marchan de vacaciones; c) y, por último, propietarios que ceden sus casas cuando quedan vacías a cambio únicamente de pequeños encargos: regar las macetas, atender a las mascotas, recoger el correo...
Yo estoy en la situación b). Mi "colocataire" (Gaëtan) conoce gente de otros lugares mientras se gana un dinerillo. Y yo, disfruto de una casa con todas las comodidades (incluido el uso de bicileta, libros, CD, ordenador, DVD...) ; tengo un "tutor" en cuestiones locales cotidianas (sacar dinero, ir a una farmacia, sitios de interés...), además habla por los codos -esto debería eximirme de las clases de francés-. Todo por menos de la mitad de lo que vale una habitación de un hotel (...y 25 días metido en una habitación, seguro que agota). Señores de la Junta que me han de a
probar la subvención: esto sí que es inmersión lingüística y cultural.
Un par de fotos de mi casa. El salón en una, en la otra el jardín visto desde mi habitación (el jardín está plagado de ardillas...si yo supiera hacer los tirachinas que me hacía mi abuelo ¡)