Sí, medio mundo recorrido y nunca había estado en Roma. Imperdonable. Así que propósito de enmienda, vuelo baratito y tres días de carnaval por delante para solucionar la afrenta a, sin duda, una de las ciudades más impresionantes que puedes visitar.Y como esta vez hago la crónica en riguroso diferido supongo pasará desapercibida para los viajeros virtuales que a veces me acompañan y, también, para el resto del mundo que ignora mi existencia y viven tan anchos y tan panchos sin ningún tipo de remordimiento; de lo que deduzco que este post no será muy leído, pero aquí quede para mis recuerdos.